El estadio, ubicado en calle Martina Silva 7.300, Barrio Guiñazú, fue inaugurado el 29 de agosto de 2012, tras más de siete años de trabajo desde el inicio de las gestiones en 2005.

El campo de juego fue cedido a partir de terrenos que la Dirección Nacional de Vialidad había expropiado originalmente para la Autopista Juárez Celman y que finalmente no llegaron a utilizarse. Catorce años después, el estadio sigue siendo escenario de entrenamientos, capacitaciones y actividades institucionales de los clubes afiliados.
La Liga Cordobesa de Fútbol recuerda este 29 de agosto un nuevo aniversario de la inauguración de su estadio propio, un proceso que demandó más de siete años de trabajo constante y que le devolvió a la institución una cancha propia después de varias décadas sin contar con una.
La historia se remonta a 1939, cuando el deterioro del histórico «Field Oficial» obligó a la Liga a dejar de programar partidos en cancha propia a partir de 1940. El último encuentro de Primera disputado en aquel estadio fue el 18 de junio de 1939, cuando Córdoba Central venció 3 a 1 a San Lorenzo y se consagró campeón del Torneo Preparación.
Desde entonces, y durante más de siete décadas, los clubes afiliados debieron jugar en sus propias canchas o en terrenos prestados.
Recién en 2005 la Liga inició las gestiones para recuperar un estadio propio, solicitando a la Dirección Nacional de Vialidad la cesión de terrenos que habían sido expropiados para la construcción de la Autopista Juárez Celman y que no habían llegado a utilizarse.
Sobre una porción de ese terreno, utilizada previamente para extracción de áridos, comenzó una construcción calificada como «casi artesanal»: de a poco, a medida que se conseguían los recursos, con la colaboración de organismos nacionales, provinciales, municipales, públicos y privados.
El campo de juego estuvo en condiciones justo a tiempo para que la Selección de Costa Rica realizara allí sus prácticas durante su estadía en Córdoba en el marco de la Copa América. Debió pasar casi un año más hasta que estuvieran listas las tribunas y pudiera inaugurarse formalmente para el público futbolero cordobés.
El 29 de agosto de 2012 se realizó el esperado acto inaugural, con la bendición de las instalaciones, el corte de cintas, el desfile de planteles de fútbol infantil de 13 clubes afiliados y la interpretación del Himno Nacional a cargo de la Banda de la Escuela de Suboficiales del Ejército.
El entonces presidente de la Liga, Emeterio Farías, destacó la importancia de la obra y agradeció el esfuerzo del Comité Ejecutivo, con una mención especial para el tesorero de aquel momento, Ricardo Baffaro. Los clubes Belgrano y Talleres, junto al canal Showsport, entregaron placas recordatorias del evento. En reconocimiento a su gestión, el estadio lleva hoy el nombre de Emeterio Farías.
El estadio tuvo su bautismo deportivo esa misma tarde: el Selectivo del Centro de Alto Rendimiento de AFA en Córdoba, dirigido por Héctor Rodolfo Baley y Piero Foglia, empató 1 a 1 ante la Selección Nacional Sub-15 —con gol de Luciano Burgos, de Belgrano— y se quedó con el Trofeo «Club La Voz» tras definirse por penales 5 a 4. Más tarde, en la categoría Sub-17, los cordobeses se impusieron 1 a 0 con gol de Germán Gaitán, también de Belgrano, y levantaron el Trofeo «Mundo D».
Desde entonces, el estadio de Barrio Guiñazú fue testigo de innumerables eventos deportivos, tanto de fútbol masculino como femenino. Durante años fue uno de los escenarios habituales del fútbol femenino cordobés, con partidos oficiales que convocaron a jugadoras de distintos clubes de la Liga.
El último encuentro oficial disputado en sus instalaciones fue este sábado 22 de agosto, cuando AMSURRBAC derrotó 4 a 1 a Racing de Nueva Italia.
Con este estadio, la Liga Cordobesa de Fútbol volvió a contar con un espacio propio, moderno y seguro que, catorce años después, sigue siendo escenario de entrenamientos, capacitaciones y actividades institucionales de todos los clubes afiliados.


