Atenas perdió como local frente a Gimnasia de Comodoro Rivadavia por 76 a 79. Carlos Rivero fue la figura en la visita. Mientras que Juan Pablo Arengo fue el goleador del encuentro con 28 puntos y cinco de siete en triples.

El inicio fue más que entretenido, de ida y vuelta, con un marcador apretado. Pasada la mitad del primer periodo estaban 12 a 11. Los últimos minutos de Atenas no fueron de lo mejor, Gimnasia los aprovechó y se quedó con el cuarto por 15 a 21.
Los sureños, mucho más sólidos en su juego, sacaron 12 de ventaja, 15 a 27 ni bien arrancaba el segundo cuarto. Leo Gutiérrez movió el banco griego buscando soluciones que hasta ese momento no llegaban. Desde su ingreso, Benjamin Stevens fue de lo más productivo en la visita con 8 puntos y defendiendo bien a las torres de Atenas. Franco Balbi sostenía en ataque al griego que llegó a esta 14 abajo. La defensa en zona le permitió al local cerrar el aro visitante y con una clara mejora en ataque irse al entretiempo 34 a 38.

El reinicio fue muy parecido al comienzo del juego, acciones muy parejas en ambos costados y un marcado con mínimas diferencias para cada lado. Cuando parecía que Atenas se caía nuevamente, estuvo abajo por siete puntos, apareció Adonys Henriquez, con dos triples seguidos, para poner a su equipo en partido y terminar el tercer cuarto 53 a 54.
Parcial de 6-0 para Gimnasia que volvía a escaparse obligando a rearmarse a su rival. Con esa ventaja los nervios comenzaron a jugar en contra para el verde cordobés que no podía descontar y tiempo restante cada vez era menos.
Encima perdió a Bryan Carabalí descalificado. Pero todo cambió, apareció Juan Pablo Arengo con tres triples seguidos para darlo vuelta, 69 a 68, con 2.05 por jugarse.
Gimnasia no se fue de partido y con un doble de Carlos Rivero, la figura de la visita, un recupero y un triple de Marcos Chacón sacó cinco de diferencia con 43 segundos y pese a los últimos intentos del griego el campeón sumo otra victoria en Córdoba.
El próximo partido del griego será el jueves 12 frente a San Lorenzo.

Fotos Prensa Atenas | Ignacio Lingua
