Belgrano es sinónimo de pertenencia

Belgrano es sinónimo de pertenencia

El Celeste va a jugar la final del Torneo Apertura ante River gracias, entre tantas cosas, al sentimiento de sus jugadores por los colores.

 

Belgrano superó un trayecto largo y plagado de altibajos. Pero lejos de rendirse, supo aprender y hacerse más fuerte. Muchas cosas pueden caracterizar a este plantel pero el equipo tiene algo que ya casi no se ve: sentido de pertenencia.

Una característica que se puede observar en muchos aspectos del juego Celeste. Cada pelota dividida y desborde, los once que están en cancha la juegan con el corazón de un hincha. Los festejos post victorias, el vestuario, las declaraciones, las arengas, todo dentro de Belgrano tiene sentido de pertenencia.

El amor por los colores

Ricardo «Ruso» Zielinski lo sabe: «Me da la impresión de que el equipo siempre ha demostrado personalidad, sentido de pertenencia y una fuerza que está cerca siempre de la gente. No tenía ninguna duda de que íbamos a pelearlo».

La pertenencia no se ve solo dentro de la cancha, es un estilo de vida. El ejemplo claro está en el plantel: Santiago Longo, Lucas Zelarayan y el Mudo Vázquez jamás se olvidaron del club de su vida. Los tres dejaron su marca en el Pirata, se fueron, hicieron carrera lejos de Córdoba, pero el amor por los colores siempre tira un poco más que todo lo otro. Volvieron y juntos quieren agrandar su marca en los libros de la historia cordobesa.

Hinchas dentro y fuera de la cancha
El Chino Lucas Zelarayan, el que tiene la cinta de capitán, es el vivo sinónimo del sentido de pertenencia. Frases como «estos tipos de partidos se juegan con el corazón» o «es un club muy sufrido al que nadie le regaló nada. Tenemos sentido de pertenencia y pusimos al club en una final» hacen que más de un hincha de Belgrano se tenga que secar las lágrimas.

Un hombre de pocas palabras, que con poco dice mucho. El Mudo, Franco Vázquez, con una oración levantó las pulsaciones celestes en el momento que decidió volver: «Belgrano para mí es todo, el lugar donde crecí, donde hice las Inferiores, llegué de muy chico. Tengo ganas de hacer feliz a la gente.” Y como prometió, le dio alegrías al amor de su vida.

No solo pasa por los jugadores, en el cuerpo técnico el sentido de pertenencia es un sentimiento común. El entrenador el Ruso Zielinski, aquel que estuvo durante siete años seguidos en el banco de Belgrano, ascendió contra River y siempre hizo soñar al pueblo Pirata. A su lado, un ex arquero e ídolo del club: Juan Carlos Olave, un hombre que no puede faltar en la mesa chica dentro de la institución. El que le atajó el penal a Pavone, el que estuvo doce temporadas en Belgrano, el que se fue, pero volvió.

Desde el primero al último. Cada jugador, directivo, comenzando por su presidente, Luis Fabián Artime, entrenador, utilero, todos, aman a Belgrano y todos van a darlo todo, desde el lugar que les toque.

 

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