El evento se llevó a cabo en el Estadio Mario Alberto Kempes. Participaron atletas de élite provenientes de 10 países en una de las disciplinas más exigentes del slackline.
Córdoba fue escenario de un evento histórico con la realización del World Cup Kempes, que durante dos jornadas reunió en el Estadio Mario Alberto Kempes a algunos de los mejores exponentes del mundo en speedline highline, una disciplina extrema que combina velocidad, equilibrio y precisión en altura.



La competencia se desarrolló con gran nivel y una destacada convocatoria de público, que pudo vivir de cerca una experiencia deportiva poco habitual en el país. El Kempes se transformó en el primer estadio del mundo en albergar una competencia con estas características, y en particular, con las cintas desplegadas entre el techo de cada platea.
Al respecto, Guillermina Salgado, presidenta de la Asociación Cordobesa de Slackline y Montañismo, manifestó: “Estamos viviendo la primera Copa del Mundo de Speedline Highline en el Kempes, un hecho histórico para el deporte. Contamos con la participación de atletas internacionales de Chile, Colombia, Brasil, Ecuador y Argentina. Estamos muy felices de haber realizado este evento en un escenario tan emblemático”.
El mundial Speedline Highline
La modalidad, que consiste en recorrer 100 metros sobre una cinta de apenas una pulgada de ancho suspendida a más de 30 metros de altura, puso a prueba a los atletas en cada pasada, donde el tiempo y la concentración fueron determinantes.
El certamen contó con la presencia de figuras internacionales de primer nivel, entre ellos el brasileño Matheus Vidal, récord mundial en la distancia, junto a competidores como Jakub (Polonia), Diego Molano (Colombia), la subcampeona mundial Erika Sedlacek (Brasil), y los argentinos Florencia Muñoz, Agustina Sol Corea e Ignacio Muñoz, quienes representaron al país en una competencia de altísimo nivel.
“Soy atleta de highline desde hace nueve años y es una disciplina que me apasiona”, expresó Matheus Vidal; “Estar acá es un sueño, no solo para nosotros sino para toda Latinoamérica. Hacerlo en un estadio de fútbol como el Kempes es algo histórico para el highline. Esto ya quedó marcado y estuvo muy bien logrado”.
