«El viaje de la dama», el libro de Guillermo Gustavo Soppe y Juan Carlos Carranza, recorre la transformación histórica y simbólica de la pieza más poderosa del ajedrez, combinando divulgación, análisis técnico y reflexión cultural.
La obra dedica un espacio central a la historia del ajedrez femenino, con especial atención a figuras argentinas como Edith Soppe, Claudia Amura, Liliana Burijovich, Sandra Villegas y Candela Francisco.
Pocos objetos culturales han logrado atravesar civilizaciones, imperios y milenios conservando su esencia como el ajedrez. Sin embargo, la historia de sus sesenta y cuatro casillas suele narrarse desde una perspectiva árida, restringida al análisis técnico o a la frialdad de las aperturas.
En «El viaje de la dama», obra firmada en conjunto por el maestro internacional Guillermo Gustavo Soppe y el periodista y divulgador Juan Carlos Carranza, el tablero de ajedrez recupera su dimensión originaria: la de una máquina de contar historias y un espejo de las transformaciones humanas.
Perteneciente a la «Colección de Peones a Reyes», esta obra no es simplemente un manual ni una recopilación cronológica más. Es la conversión de un modesto e inofensivo consejero medieval en la pieza más poderosa y letal sobre el tablero.
El mayor acierto del libro radica en la fructífera simbiosis de sus autores. La pluma de Carranza aporta el ritmo periodístico, la curiosidad narrativa y la agudeza historiográfica, Por su parte, la mirada analítica del maestro Soppe provee el rigor técnico preciso, guiando al lector a través de las partidas clave con una claridad didáctica admirable.
Uno de los capítulos más deslumbrantes es el dedicado a la «paradoja de la Reina». Con una prosa cargada de sensibilidad poética, Soppe y Carranza examinan cómo la pieza más valiosa del tablero alcanza su dimensión artística superior en el instante preciso en que acepta desaparecer.
El libro rescata del injusto olvido o del simple apéndice a figuras fundamentales y posee una especial mención, un justo homenaje a las pioneras argentinas y cordobesas (Dora Trepat, Julia Arias, Edith Soppe, Claudia Amura, Liliana Burijovich y la joven Candela Francisco), cuyas partidas comentadas enriquecen el patrimonio ajedrecístico.



