En una Catedral repleta de gente de ambas parcialidades, la visita superó a Hindú 74 a 78 tras un trámite de fricción y paridad.
En un comienzo de juego muy parejo, donde se analizaba cada movimiento, y se apostaba a la defensa firme, prácticamente no se sacaron ventaja y cerraron la primera etapa 20 a 21.

En el segundo cuarto se vio la mejor versión de Suardi, que de a poco se despegaba en el marcador. Manejó los tiempos del juego, sacando la máxima del partido y yéndose al descanso con un 34 a 44.
En el tercer parcial se vivió la parte mas caliente del partido, donde el público aportó su parte, y la expulsión del entrenador local Daniel Beltramo le puso pimienta a lo que quedaba del partido, cerrando el tercer cuarto 53 a 58.
En el cierre del partido, el local intentó hasta el último segundo forzar suplementario, pero la visita mantuvo la calma y superó los momentos de tensión para asegurarse el triunfo.

