Bernabé Muttoni, presidió la Institución entre finales de 1989 y 1991, dedicó gran parte de su vida a trabajar y acompañar al Club desde distintos lugares, siempre con el mismo compromiso.
Durante su gestión al frente de Talleres atravesó una etapa compleja para la Institución. Su paso por la presidencia quedó marcado por la vocación de servicio, el compromiso con el Club y el esfuerzo permanente por sostener a Talleres.
Con el paso del tiempo, Bernabé nunca dejó de estar cerca. Como expresidente e hincha, acompañó cada etapa del crecimiento institucional, respaldando el proyecto encabezado por Andrés Fassi y manifestando públicamente su disposición para colaborar siempre que el Club lo necesitara. Su presencia en partidos, viajes y actividades albiazules fue una constante, impulsada por una pasión que nunca perdió intensidad.
En los últimos años enfrentó con enorme valentía una dura lucha contra el cáncer. Sin embargo, ni siquiera esa batalla logró apartarlo de su gran amor por Talleres. Continuó alentando al equipo dentro y fuera del país, acompañando a la delegación siempre que pudo y encontrando en el Club la fuerza para seguir adelante. «Yo le di mi vida a Talleres y ahora es Talleres el que me da vida», expresó en una de sus últimas entrevistas, una frase que reflejó como pocas el vínculo inquebrantable que mantuvo con la Institución hasta sus últimos días.

