El Lago Los Molinos fue testigo de una actividad náutica sin precedentes. Desde travesías internacionales hasta emocionantes regatas y la graduación de nuevos timoneles, la jornada marcó un hito en la agenda deportiva local.
La pasión por la vela se hizo sentir con fuerza este fin de semana en el espejo de agua cordobés. Con la impecable coordinación de La Barca Náutica y el inestimable apoyo del Grupo Náutico Los Molinos y el Club Náutico Córdoba, la sede del Los Molinos Hotel & Resort albergó un evento que combinó competencia, camaradería y formación.
La extensa y rica jornada comenzó al mediodía con una fascinante charla sobre la reciente travesía en velero a Split, Croacia, que sirvió de antesala para un clásico almuerzo marinero. La atención se centró en lo estrictamente deportivo con una disertación sobre táctica y reglamento de regatas, dictada por el experimentado Oficial de Regata Gustavo Schelotto.
El plato fuerte llegó poco después: la disputa de dos apasionantes regatas que contaron con la participación de una docena de embarcaciones. El imponente marco de las sierras cordobesas abrazando el lago ofreció un escenario inmejorable para la competencia.
Tras la exigencia en el agua y el desarme de los barcos, la acción se trasladó al restaurante del complejo para el tradicional e infaltable «tercer tiempo». Allí, entre anécdotas y balances de la jornada, se llevó a cabo la emotiva entrega de premios, destacándose las Copas Challenge «Luis Morrone», entregadas por La Barca Náutica.
El broche de oro histórico fue la entrega de diplomas a más de 70 nuevos alumnos que se recibieron de Timonel y Patrón de Yates a Vela y Motor.
Una vez más, el deporte náutico demostró su vigencia y crecimiento en la provincia, en una jornada que, como ya es costumbre, cumplió con creces la promesa de excelencia de La Barca Náutica.

