Florencia Oyola vive hace casi tres años en Illinois y emprendió una aventura en soledad para estar cerca de Lionel Messi y el resto de las estrellas del equipo.
La posibilidad de seguir a la Selección argentina durante un Mundial lleva a muchos hinchas a hacer enormes sacrificios. Es el caso de Florencia Oyola, una cordobesa que vive en Estados Unidos hace casi tres años y que pidió un auto prestado para convertirlo en una “casa móvil” que le permita estar lo más cerca posible de Lionel Messi y compañía.

El día de su cumpleaños número 28, la joven salió de Belleville, una pequeña ciudad ubicada en el estado de Illinois, y manejó durante horas, a bordo del auto de la familia para la que trabaja como aupair (niñera).
“Tuve muchas dudas, lo pensé un montón”, reconoció Florencia al ser consultada sobre cómo tomó la decisión de emprender esta aventura. Y continuó: “Quería que me acompañara alguien que viviera la misma pasión que yo tengo por el fútbol, pero donde vivo tengo una sola amiga argentina y ella no sabía si tenía que trabajar. Entonces me pregunté: ‘¿Realmente quiero manejar siete horas para un partido que dura dos horas y media, y quedarme sola en un auto que no es mío?, ¿Vale la pena?’.
“Este es mi lugar seguro”, subrayó Florencia, señalando su auto parado en una playa de estacionamiento de Kansas City que le sirve para pasar la noche. “No me da miedo, yo soy bastante liberal y me animo a todo, incluso a esta experiencia que nunca había hecho”, expresó.
Un Honda Civic del 2011 que se convirtió en casa
Florencia acondicionó el Honda Civic modelo 2011 para estar lo más cómoda posible durante su travesía. Los asientos traseros se convirtieron en una especie de lugar para dormir con mantas —una con el mapa de la Argentina impreso—, una mochila con algunas mudas de ropa, toallas y un neceser con sus artículos de higiene personal.
En tanto que el asiento del acompañante se transformó en la cocina y el comedor, con un gran vaso térmico con café, packs de botellas de agua y de gaseosa, y una conservadora llena de snacks, viandas y sánguches para gastar lo menos posible. “Está bien acomodado porque vine manejando sola y tenía que tener todo a mano”, precisó.
En total, la cordobesa calcula que gastó unos 200 dólares en combustible y aproximadamente 50 en comida.
“Esto lo hago por el amor a la Selección, a Messi. Si no, no estaría haciéndolo: es un sacrificio enorme. Y la verdad que me encanta estar acá porque extrañaba ver la pasión argentina por todos lados”, se sinceró.

Vía TN
